(Abraham Rivera Sandoval)

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EL REGALO

Publicado 13 noviembre, 2008 por PROFR. SATURNINO RAMOS VAZQUEZ


(ABRAHAM RIVERA SANDOVAL)

Muy bien jovencito… bienvenido a clases,
Por fin encontraste el camino a la escuela,
Con tu hipocresía ahora vas llegando
Abriendo la boca… bribón… sinvergüenza.

En la lista diaria ya te di de baja
Y estoy seguro que el año no apruebas,
Tienes reprobadas todas las asignaturas
Sólo puros ceros van en tus materias.

¿Acaso algún premio de la lotería?

Te tocó y por eso faltas a la escuela
Pues? mira tarugo que sólo por eso,
Yo juro y me encargo que te vas para afuera.

Dónde están los libros? …¿Dónde las trabajos?
Donde los cuadernos?…¿Dónde la tarea?…
Donde el uniforme?…Donde el distintivo?
Que te da derecho a estar en la escuela.

Mira esos cabellos. Mira esos zapatos,
Esos pantalones rotos de las piernas
Observa tus manos…mírate las uñas,
Ni cierres, ni broches tampoco agujetas.

Mira ese pescuezo…observa tus fachas
Mira tus rodillas…mira esas orejas…
Estas elegante te miras reguapo
Y mira como te agracian tus gestos y muecas

No se como diablos? hoy se te ha ocurrido
Venir dizque a clases…llegar a la escuela escuela.
Que dices?… responde no le hagas al menso
Acaso pensaras…que era día de fiesta?.

Por que no has venido?…responde precioso
Por que no has venido?…acaso la feria
Tiene mas valores y mas importancia
Que los ejercicios de todas las ciencias?…

Mira no te agaches, levanta la frente
No podrás fingir que tienes tristeza,
Yo ya te conozco?…eres algo grande
Y de buena gana te daba tu felpa

No sé que demonios estás escondiendo
Yo no se que cosa en la mano aprietas,
Que quieres pegarme?…o es que te has
Robado alguna cosilla de la casa ajena.

Presenta las manos, enséñalas pronto
Dime lo que escondes con tanta insistencia
No voy a golpearte por ser indeseable
No vaya a ser luego, que yo me arrepienta.

Maestro… maestro…pido mil perdones
Debe usted escucharme con mucha paciencia
Si usted es maestro, no debe ser malo
Y debe tenerme tantita querencia.

Usted es muy bueno, todo el mundo dice
Que se carga un alma muy noble y muy buena
Y como es humano va a considerarme
Cuando sepa a fondo mi grande tragedia.

Yo me la partía haciendo mandados,
Vendiendo periódicos, haciendo faenas,
Yo necesitaba ganar hartos fierros
Para medicinas de mi madre enferma.

Hace unos diyitas, me dijo mi madre,
Hoy no te me sales, ni vas a la escuela,
Yo me estoy siento un poco mejoradita
Hazme una tizana con menta y canela.

Yo salí corriendo, tenia mucho gusto
De ver aliviada a mi madre enferma,
Y pensando que todo podría subsanarse
Y que muy pronto volvería a la escuela.

Conseguí unos quintos…apresure el paso
Corri yo volaba con rumbo a la tienda
Compre algunos panes, un poco de azúcar
Y unas rajas grandes de buena canela.

Llegando a mi casa iba yo silbando
Una tonadita que aprendí en la iglesia
Y abriendo la puerta, mi madre con ansias
Me llamó y me dijocon mucha tristeza

Mi hijito… mi hijito… yo te quiero mucho
Más es necesario que la verdad sepas;
Tú vas a quedarte sólito en el mundo
Tu vas a quedarte solito en la tierra.

Yo me voy hijito, Dios me esta llamando
Yo miro su cara, yo siento su esencia,
Adios cariño, que Dios te bendiga,
Todos mis consejos no olvides, recuerda.

Me abraze a su cuerpo llorando en silencio
Le grite angustiado… Mama?…Note mueras,
No me dejes solo… Mama?…Mamacita?
Mas ya su carita estaba fria y seria.

Hoy ya estoy solito, no tengo a nadie
Ni casa, ni ropa, ni pan, ni mi viejecita
Y ahora maestro le pido permiso
De vivir un tiempo, aqui en la escuela.

No faltaré a clases, yo se lo prometo
Mi comportamiento será de primera,
Aprendere mucho y a recuperarme
Y a llenar de dieces toda mi boleta.

Pero mire, tome lo que yo escondía
Es una reliquia con una cadena;
Me dijo mi madre que el día del maestro
Yo se la obsequiara que yo se la diera,

Tome usted maestro, esto es su regalo,
Se lo da mi madre que esta bajo tierra
No me la desprecie… porque estos deseos
Fueron de mi madre… son los de una muerta.

Tomé aquel tesoro, abrace a aquél niño,
Sin padre, sin madre, sin nada en la tierra
Y como un regalo del día del maestro
Lo adopté como un hijo lleno de tristeza.

MAISTRITO DE PUEBLO

Publicado 13 noviembre, 2008 por PROFR. SATURNINO RAMOS VAZQUEZ

(Abraham Rivera Sandoval)

Que ya te dije que no
y tus caprichos no acepto,
Aunque me dejes de hablar,
aunque te sientas molesto;
Y aunque me hagas sentimiento
no he de darte mi permiso…
Antes, té lleno de cuero.

Tanto dinero gastado,
Tanto celo, tanto empeño,
La primaria, secundaria,
Prepa y curso propedéutico.
Tanta hablada de tu parte
Con todos tus compañeros
Diciendo… que tú serías
Un profesionista bueno,
Que ibas para licenciado
O que si no… serías médico,
Contador, militar, cura,
Político o ingeniero.

Y hoy que estás como chiflado
O loco te estás volviendo
Me sales de babosote
Con la idea de ser maestro.
Tanto dinero gastado…
Tanto afán y tanto empeño
Tantas felicitaciones
De amigos y compañeros,
Para que hoy… con gran cinismo
Tú me digas… ya no quiero
Llegar a ser burgués cursi
Si no preciado maestro.

¿Qué, no te va a dar vergüenza
de rebajarte tan feo?
¿Qué no vas a sonrojarte
de bajar a tal empleo?
¿MAISTRITO?… que grande cosa,
que dignidad… que talento…
que porvenir… que importancia,
que prestigio… que abolengo.

MAISTRITO DE ESCUELA… un torpe
Que nada sabe de cierto,
Haragán, irresponsable,
Vago, pobre… un majadero.

MAISTRITO… sólo un don nadie
Un vulgar vago de pueblo,
Que va a organizar plantones,
Marchas, huelgas y jaleos.
Un flojo que sólo quiere
Ganar dinero y dinero
Sin importarle a los niños
Ni sentir el magisterio.
Que no venera a la patria
Hombre ruin, politiquero,
Pues para él sólo es valioso
Pasarla de mitotero.

Explíqueme… licenciado
Dígame usted, ingeniero
¿Qué va a enseñarle a los niños?
¿ Cómo va a orientar al pueblo?
¿Cómo va exponer su clase
a los niños de primero,
si usted no sabe contar,
ni jugar, ni estar contento,
ni sabe del trato amable
y menos contar un cuento
y sólo sabe vestirse
más o menos de… cirquero?

Muy sabihondo el hombrecito
Que ni quebrados, ni enteros,
Ni decimales, ni nada,
¿Sabe el señor embustero?
Conque… ya dije que no
Y no me siga moliendo…
Que normal, ni que normal…
No quiero que seas maestro.
Antes te llevo al ejido
Para que seas jornalero
Pa’ que el sol te dé en el lomo
Y te pongas fuerte y prieto.

ASI ME DIJO MI PADRE
Y YO QUE MUCHO LO QUIERO
BAJE LA FRENTE Y SALI
DICIENDOLE… ESTOY DE ACUERDO
YO SERE LO QUE USTED DIGA
EN VERDAD… SE LO PROMETO
PERO… YA NO ESTE ENOJADO
PUES LE HACE DAÑO… Y ME APENO.

Salí a la calle, vagué
Por las calles y los huertos,
Por el jardín, la placita,
Por la iglesia y el colegio…
Miré a los peones cansados
Sudorosos, sin aliento,
Poniendo sobre un papel
Sólo la huella del dedo.
Vi a las mujeres descalzas
Cargando leña del cerro,
Y vi niños, muchos niños
Hurgar en los basureros.

Recogí desesperado
A esa gente de mi pueblo,
A esas gentes sin fortuna,
Sin rendición, ni consuelo.
Los metí en mi corazón,
En mi entraña, en mi cerebro,
Les di patria en mi conciencia,
Y me confundí con ellos.
Allí frente a aquellos niños
Frente a esos niños enfermos,
Pensé que eran angelitos
Despreciados por el cielo.
Miré que no tenían alas
Los miré casi sin cuerpo,
Angeles sin un hogar,
Sin virgen, sin padre nuestro.

Y pensé… si me aferrara
A ser licenciado o médico,
Contador, conferencista,
Sacerdote o ingeniero,
¿Cómo podría despertar
la conciencia de mi pueblo?
¿Qué les favorecería
que yo lograra alto empleo,
Sí ni justicia, ni amor,
ni palabras de consuelo
podría darles y ofrecerles
para calmar su tormento?…

entonces volví a mi hogar,
todo lo tenía resuelto,
llamé a mi padre y le dije:
“Yo a usted mucho lo respeto…
comprendo sus sacrificios,
Sé de sus ansias y sueños.
Pero hoy… quiero que me escuche,
Por favor… sólo un momento.

Si quiere que sea feliz
Y desea que sirva al pueblo.
Si quiere que colabore
Para mejorar a México.
Si usted quiere que mi vida
La dedique a lo que quiero
Luchando por la igualdad,
Por la ciencia y el progreso…
Deje padre, que yo tenga
La profesión con que sueño.
Deje que yo sea feliz
Con mis niños sin colegio.
Deje que con mi vocación
Se torne clase y recreo,
Que sea lección de cariño,
Que sea canto, que sea verso,
Que pueda yo ser lucero
Con la luz del alfabeto.

Que pueda ser manantial
Que sacie la sed del pueblo.
Déjeme sufrir… luchar,
Déjeme vivir con ellos
Para lograr educarlos,
Para construir un colegio.
Déjeme padre… que luche…
Deme permiso le ruego
Para sembrar esperanzas,
Para apuntalar anhelos.
Deje que forme una escuela,
Escuela a los cuatro vientos,
Escuela de libertades
Donde haya luz y contento.
Deme permiso papá…
Que yo sea un maistrito de pueblo
Que marque programas justos,
Que trace caminos nuevos.
Deje que siembre la miel
Deje que propicie el vuelo
De esa águila que parece
No tener alas ni aliento
Deje que escuche mi voz
El militar, el gobierno,
El sacerdote, el artista,
El paria y el jornalero,

Si ya mi hermano es doctor
Y el mayor ya es ingeniero,
¿Porqué no permite usted
que yo… me torne maestro…
Sí ellos en su ingratitud
ya han formado un mundo nuevo
de explotación, de egoísmo,
de lujos y de dinero.
Si de usted se han olvidado,
Si ya no vienen al pueblo,
Y en su situación burguesa
Gratitud y amor han muerto.
Si ellos saben que aquí, en casa,
Hay pobreza y hay apremio,
Porque ni por caridad
Lo atienden cuando está enfermo?…

Mi padre quedó pensando
Silencio guardó un momento…
Luego me abrazó y me dijo
Si… muchacho… te comprendo:
Vete a luchar hijo mío
Yo esperaré tu regreso,
Sabiendo que traerás cosas
Logradas con fe y empeño.
Cuando vuelvas hijo mío
Vamos a estar muy contentos
Y se llenará la casa
Con tu amor y tus pequeños.
Si aquí no me encuentras,
Sé que tendrás el consuelo
De volver a esta tu casa
De regresar a tu pueblo.
Yo sé que vendrás por verme,
Tú vendrás por este viejo
Y querrás con toda tu alma
Enseñarme el alfabeto.

Más si aquí no me encuentras
Ve a buscarme al cementerio
Y ahí sólitos los dos
Envueltos en el silencio
Me dirás de tus afanes,
De tus luchas, tus proyectos,
De tus sencillas tareas
De tu honor y de tus éxitos.
No me traigas flores, hijo,
Yo sé que no las merezco,
ni cruz, ni ceras, ni nada,
sólo quiero tu recuerdo.

ANDA HIJO MIO… vete ya .
México espera tu esfuerzo,
Te espera el hombre ignorante
Y los niños macilentos,
Yo aquí me quedo esperando
Con orgullo verdadero,
Porque sé que cumplirás
Ser prestigiado maestro.
Anda hijo mío… vete ya.
Que si de momento muero
Con orgullo gritaré:
MI HIJO… ES MAISTRITO DE PUEBLO.
LA VERSION ORIGINAL SE LLAMA MAISTRITO DE PUEBLO

MAISTRITO DE PUEBLO

Publicado 12 noviembre, 2008 por PROFR. SATURNINO RAMOS VAZQUEZ


(Abraham Rivera Sandoval)

Que ya te dije que no
y tus caprichos no acepto,
Aunque me dejes de hablar,
aunque te sientas molesto;
Y aunque me hagas sentimiento
no he de darte mi permiso…
Antes, té lleno de cuero.

Tanto dinero gastado,
Tanto celo, tanto empeño,
La primaria, secundaria,
Prepa y curso propedéutico.
Tanta hablada de tu parte
Con todos tus compañeros
Diciendo… que tú serías
Un profesionista bueno,
Que ibas para licenciado
O que si no… serías médico,
Contador, militar, cura,
Político o ingeniero.

Y hoy que estás como chiflado
O loco te estás volviendo
Me sales de babosote
Con la idea de ser maestro.
Tanto dinero gastado…
Tanto afán y tanto empeño
Tantas felicitaciones
De amigos y compañeros,
Para que hoy… con gran cinismo
Tú me digas… ya no quiero
Llegar a ser burgués cursi
Si no preciado maestro.

¿Qué, no te va a dar vergüenza
de rebajarte tan feo?
¿Qué no vas a sonrojarte
de bajar a tal empleo?
¿MAISTRITO?… que grande cosa,
que dignidad… que talento…
que porvenir… que importancia,
que prestigio… que abolengo.

MAISTRITO DE ESCUELA… un torpe
Que nada sabe de cierto,
Haragán, irresponsable,
Vago, pobre… un majadero.

MAISTRITO… sólo un don nadie
Un vulgar vago de pueblo,
Que va a organizar plantones,
Marchas, huelgas y jaleos.
Un flojo que sólo quiere
Ganar dinero y dinero
Sin importarle a los niños
Ni sentir el magisterio.
Que no venera a la patria
Hombre ruin, politiquero,
Pues para él sólo es valioso
Pasarla de mitotero.

Explíqueme… licenciado
Dígame usted, ingeniero
¿Qué va a enseñarle a los niños?
¿ Cómo va a orientar al pueblo?
¿Cómo va exponer su clase
a los niños de primero,
si usted no sabe contar,
ni jugar, ni estar contento,
ni sabe del trato amable
y menos contar un cuento
y sólo sabe vestirse
más o menos de… cirquero?

Muy sabihondo el hombrecito
Que ni quebrados, ni enteros,
Ni decimales, ni nada,
¿Sabe el señor embustero?
Conque… ya dije que no
Y no me siga moliendo…
Que normal, ni que normal…
No quiero que seas maestro.
Antes te llevo al ejido
Para que seas jornalero
Pa’ que el sol te dé en el lomo
Y te pongas fuerte y prieto.

ASI ME DIJO MI PADRE
Y YO QUE MUCHO LO QUIERO
BAJE LA FRENTE Y SALI
DICIENDOLE… ESTOY DE ACUERDO
YO SERE LO QUE USTED DIGA
EN VERDAD… SE LO PROMETO
PERO… YA NO ESTE ENOJADO
PUES LE HACE DAÑO… Y ME APENO.

Salí a la calle, vagué
Por las calles y los huertos,
Por el jardín, la placita,
Por la iglesia y el colegio…
Miré a los peones cansados
Sudorosos, sin aliento,
Poniendo sobre un papel
Sólo la huella del dedo.
Vi a las mujeres descalzas
Cargando leña del cerro,
Y vi niños, muchos niños
Hurgar en los basureros.

Recogí desesperado
A esa gente de mi pueblo,
A esas gentes sin fortuna,
Sin rendición, ni consuelo.
Los metí en mi corazón,
En mi entraña, en mi cerebro,
Les di patria en mi conciencia,
Y me confundí con ellos.
Allí frente a aquellos niños
Frente a esos niños enfermos,
Pensé que eran angelitos
Despreciados por el cielo.
Miré que no tenían alas
Los miré casi sin cuerpo,
Angeles sin un hogar,
Sin virgen, sin padre nuestro.

Y pensé… si me aferrara
A ser licenciado o médico,
Contador, conferencista,
Sacerdote o ingeniero,
¿Cómo podría despertar
la conciencia de mi pueblo?
¿Qué les favorecería
que yo lograra alto empleo,
Sí ni justicia, ni amor,
ni palabras de consuelo
podría darles y ofrecerles
para calmar su tormento?…

entonces volví a mi hogar,
todo lo tenía resuelto,
llamé a mi padre y le dije:
“Yo a usted mucho lo respeto…
comprendo sus sacrificios,
Sé de sus ansias y sueños.
Pero hoy… quiero que me escuche,
Por favor… sólo un momento.

Si quiere que sea feliz
Y desea que sirva al pueblo.
Si quiere que colabore
Para mejorar a México.
Si usted quiere que mi vida
La dedique a lo que quiero
Luchando por la igualdad,
Por la ciencia y el progreso…
Deje padre, que yo tenga
La profesión con que sueño.
Deje que yo sea feliz
Con mis niños sin colegio.
Deje que con mi vocación
Se torne clase y recreo,
Que sea lección de cariño,
Que sea canto, que sea verso,
Que pueda yo ser lucero
Con la luz del alfabeto.

Que pueda ser manantial
Que sacie la sed del pueblo.
Déjeme sufrir… luchar,
Déjeme vivir con ellos
Para lograr educarlos,
Para construir un colegio.
Déjeme padre… que luche…
Deme permiso le ruego
Para sembrar esperanzas,
Para apuntalar anhelos.
Deje que forme una escuela,
Escuela a los cuatro vientos,
Escuela de libertades
Donde haya luz y contento.
Deme permiso papá…
Que yo sea un maistrito de pueblo
Que marque programas justos,
Que trace caminos nuevos.
Deje que siembre la miel
Deje que propicie el vuelo
De esa águila que parece
No tener alas ni aliento
Deje que escuche mi voz
El militar, el gobierno,
El sacerdote, el artista,
El paria y el jornalero,

Si ya mi hermano es doctor
Y el mayor ya es ingeniero,
¿Porqué no permite usted
que yo… me torne maestro…
Sí ellos en su ingratitud
ya han formado un mundo nuevo
de explotación, de egoísmo,
de lujos y de dinero.
Si de usted se han olvidado,
Si ya no vienen al pueblo,
Y en su situación burguesa
Gratitud y amor han muerto.
Si ellos saben que aquí, en casa,
Hay pobreza y hay apremio,
Porque ni por caridad
Lo atienden cuando está enfermo?…

Mi padre quedó pensando
Silencio guardó un momento…
Luego me abrazó y me dijo
Si… muchacho… te comprendo:
Vete a luchar hijo mío
Yo esperaré tu regreso,
Sabiendo que traerás cosas
Logradas con fe y empeño.
Cuando vuelvas hijo mío
Vamos a estar muy contentos
Y se llenará la casa
Con tu amor y tus pequeños.
Si aquí no me encuentras,
Sé que tendrás el consuelo
De volver a esta tu casa
De regresar a tu pueblo.
Yo sé que vendrás por verme,
Tú vendrás por este viejo
Y querrás con toda tu alma
Enseñarme el alfabeto.

Más si aquí no me encuentras
Ve a buscarme al cementerio
Y ahí sólitos los dos
Envueltos en el silencio
Me dirás de tus afanes,
De tus luchas, tus proyectos,
De tus sencillas tareas
De tu honor y de tus éxitos.
No me traigas flores, hijo,
Yo sé que no las merezco,
ni cruz, ni ceras, ni nada,
sólo quiero tu recuerdo.

ANDA HIJO MIO… vete ya .
México espera tu esfuerzo,
Te espera el hombre ignorante
Y los niños macilentos,
Yo aquí me quedo esperando
Con orgullo verdadero,
Porque sé que cumplirás
Ser prestigiado maestro.
Anda hijo mío… vete ya.
Que si de momento muero
Con orgullo gritaré:
MI HIJO… ES MAISTRITO DE PUEBLO. 

ESE

Publicado 12 noviembre, 2008 por PROFR. SATURNINO RAMOS VAZQUEZ

ESE
(Abraham Rivera Sandoval)

Villa de Ayala, Mor., a 15 de mayo de 1973

Ese que va por la calle o por la ruta escarpada,
Sobre el polvoso camino o la cuesta solitaria.
Ese que va a los lugares de la provincia lejana,
Que lleva sed en los labios y un manantial en el alma.

Ese que come mendrugos predicando la abundancia,
Ese que clama justicia aunque justicia no haya.
Ese que prodiga amor y que nunca amor alcanza,
El que regala sonrisas, el que consuela, el que ama.

Ese que el mundo construye, el que en silencio trabaja
Dejando siempre la vida sobre el ara de la patria.
Ese que apura la copa de la ingratitud amarga,
Para morir en silencio, solito, con su esperanza.

Ese que cultiva mieses que ilumina la alborada,
Ese que enciende las luces en las mentes y en las almas.
Ese que comprende penas el que problemas allana,
El que dirige inquietudes, el que las almas inflama.

Ese que ilumina ideales señalando la lontananza
La paz y la libertad que sueña la especie humana.
Ese que transforma al hombre, ese que redime al paria,
El que cimenta naciones, el que la gloria arrebata.

Ese que como JESUS lleva cruz dura y pesada,
Que lleva pálido el rostro y la frente coronada.
El que va por el camino fija en lo alto la mirada,
El del corazón inmenso, el de la eterna palabra.

Ese que va por el mundo con un nudo en la garganta,
mientras guijarros y espinas punzan y sangran sus plantas.
Ese incomprendido ser, el que por la calle pasa
Bajo una lluvia de escarnio de la gente congregada.

Ese que recibe el golpe, la blasfemia y la pedrada,
O el oscuro de la entrega de una humanidad ingrata.
Es que sana el dolor del que vaga en la ignorancia,
Ese que al pueblo le da con la vida, la esperanza.

El que multiplica panes, el que eleva la plegaria
Dictando ejemplo de fe sin importar la borrasca.
Ese que es luz permanente, ese que siempre es fontana,
Ese que es lección eterna, ese que es perfume y flama.

Ese que el mundo desprecia y que falsamente aclama,
Ese que va por la vida sembrando espigas y palmas.
El que interpreta el encanto de los niños en el aula,
Porque asimila el concepto de lo que es honrar la patria.

Ese que poquito a poco va perdiendo la prestancia
El que imperceptiblemente ve que su vida se acaba.
Ese que al sepulcro irá sin muchedumbre enlutada y que no tendrá banderas tricolores, a media asta.

A ese que sólo el olvido lo cobijará en la nada
Ese es el más importante porque de todo es el alfa.
Ese ser que es corazón, ese ser que todo es alma,
Ese… ese… ese eres tú: OH, MAESTRO DE PRIMARIA.

 

Ese que va silencioso por el angosto sendero,
Ese que poquito a poco su vida dio por el pueblo,
Ese que marcha vencido por el trabajo y el tiempo,
ese que va fatigado porque ya no aguanta el pecho,
que los años ya le pesan, que le pesa el sentimiento…
Ese es el joven que un día se enroló en el magisterio.

Ese que arrastra los pies al caminar con esfuerzo,
Que luce en las sienes canas porque le llegó él invierno,
Ese de mirada triste, de ojos opacos y muertos,
Que con labios temblorosos tal vez, musita un rezo,
Ese que va por la calle la dura cuesta subiendo…
Ese fue el joven que un día fue el más querido maestro.

Ese que tiene problemas por conseguir el sustento,
Ese que cobra un mendrugo porque ya no cobra sueldo
Que con mano temblorosa firma en el renglón ajeno
Porque sus ojos no miran como vieron hace tiempo,
Ese que va por la calle cargando su sufrimiento,
Ese fue el joven que ayer tuvo vigor y talento.

Ese que va paso a paso como buscando el sendero,
Ese que sostén no tiene en ningún agrupamiento,
Ese que cierra los ojos para acariciar recuerdos
Y que a doquiera que va recibe burla y desprecio,
Ese que viene hacia ti abandonado y enfermo…
Ese fue el líder de ayer… que no lo enfangó el dinero.

Ese que sólo se alegra con el lejano recuerdo
De aquellos gloriosos días en que en todo era el primero,
El que recibió medallas, el que obtuvo el Primer Premio,
El que por su gran valía representó a nuestro suelo.
Ese que ayer fue un atleta gallardo y digno de aprecio…
Esa vida ya se apaga como se apaga un lucero.

ESE que ahora es sólo sombra que va de la vida huyendo,
Con una linda Medalla de ALTAMIRANO en el pecho
Míralo bien, juventud, mírate en él, compañero
Y una flor de tu cariño ofrécele con un beso
Que sobre su mustia frente o sobre su blanco pelo
Será su mejor regalo en este día del maestro.
Pensando que en el futuro como él serás, de seguro:
Jubilado o pensionado, una sombra que se fuga.

Que mañana al no existir en este mundo terreno,
De este ser que supo amar, que no quedará ni el recuerdo,
Y sobre el tosco ataúd del que fuera un gran maestro,
Una flor y una medalla se perderán en el tiempo,
Mientras alguien como yo, con su jarana de pueblo,
A la vida y al dolor seguirá cantando versos. 

EL RENCO

Publicado 12 noviembre, 2008 por PROFR. SATURNINO RAMOS VAZQUEZ


(Abraham Rivera Sandoval)

¿Qué si te quiero?
Remucho de plano que te respeto
Pos a todititos tu les das
La educación con empeño
Aquél año que llegaste; a la escuela de mi pueblo.

Te vi cara de curita, merólico o marrullero
Y aunque té vias arreglao o te vi cara de menso
Tu escuela sé “jue” llenando de hartos escuincles chimecos
Unos chicos y otros grandes, unos listos y otros mensos
Pero todos mugrosotes, todos con pelos regueltos.
Mocudos y fajaos, sin lápiz y sin cuadernos.

No se como te aguantaste tanto endino de mi pueblo:
Pues eran como demonios de malcreados y serperos
Nomás te estaba yo espiando sobre la tapia del templo
Pa’ ver que demonios ibas a hacer con tanto mocoso
Como si “jueras” su padre te lo llevaste al riachuelo
Les lavaste suavecito; cara, pies, manos y cuerpo…
Más “crioque” también les lavaste el alma de aquellos lelos.

Porque luego regresaron rebonitos y contentos
Té vi echarle harto pico, te fajaste rete recio;
Trabajaste noche y día tupiéndole como negro…
Les hacías hartos trabajos: payasos, toros, muñecos…
Les enseñaste las cuentas, las ciencias y el alfabeto.

También todos los alumnos contigo, retecontentos
Y al año, como navajas, estaban de puros leídos;
Poco a poquito tu mano. Al pie toditito tu empeño
Cambiaron aquella cara que presentaba mi pueblo
Antes no nos visitaban los señores del gobierno
Y ahora llegan personajes de Oaxaca y hasta México.

La culpa la tienes tú, pues el pueblo todo entero
Lo has cambiado toditito pa´que luzca como nuevo
Pero en esta ocasión, que dizque es día del maestro
Te han hecho mucho relajo allá donde estás viviendo
Te llevaron mañanitas, hasta flores y un montonero de gente
Dizque para abrazarte y hasta para darte un beso
Ya se acaban con tu fiesta, contigo está el pueblo entero,
Sólo yo, sólo yo, no me he arrimao, pos de plano té haigas el pelo,
Me da muina tu fiesta, me encorajina ver esto.

Siento a lo macho harta tierra, siento envidia, siento celos,
No he recibido la luz que tu trajiste a mi pueblo…
Por eso me caes re’ gordo, por eso, sólo por eso.
Ya que la maldita suerte me dejó de al tiro rengo
Mi suerte tan desgraciada, además quiso que yo fuera tuerto
Pa’ que te iba yo a seguir si me ibas a ser el feo.
Te ibas a burlar de mí para aumentar mi sufrimiento
Por eso me caes re’ gordo, por eso sólo por eso.

Un libro yo te robe pa’ ver si podía yo leerlo
Y a escondidas te escuché sobre la tapia del templo
Me he pasado como iguana, casi, casi un año entero;
Oyendo todas tus clases y tus cosas aprendiendo.
Como yo no tengo nada y además por ser muy feo
No he podido en este día estar contigo… maestro
Pero la verdad de Dios que hasta salud te deseo
Pues aunque te digo te odio: En verdad te estoy queriendo.

Todos te ofrecen canciones, yo mi silencio te ofrezco
Otros te dan porque tienen, yo no te doy por que no tengo
Pero cuando la verdad llegue a tu vida maestro…
O cuando todos te abandonen porque estás enfermo y viejo;
Yo llegaré junto a ti y me sentiré contento,
Pa’ poderte servir de algo en el amargo momento.

Cuando tu te quedes sólo sin amigos ni dinero,
Sin que se acuerden de ti, niños, hombres, ni gobierno,
Ojalá te pueda ver, ojalá te vea sonriendo,
Pa’ decirte que en la vida la gratitud es un templo
Y si mueres maestrito, ojalá que sea en mi pueblo
Sólo para cerrarte los ojos y llevarte al cementerio,
Que pa’ seguirte admirando no le hace que este rengo
Y pa’ llorar sobre ti… poco importa que este tuerto.

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